El invierno estropea tu coche, pero hay soluciones

¿Cómo evitar una desagradable sorpresa invernal en forma de avería? Preparando tu vehículo para los rigores del frío invierno.

Las mecánicas de los coches actuales están preparadas para funcionar entre los -25 y +45 grados… pero no hay que confiarse, ya que según un informe de Comisariado Europeo del Automóvil la mayoría de las averías que se producen en España se registran en esta época del año. Y muchas están directamente relacionadas con las bajas temperaturas.

¿Cómo evitar una desagradable sorpresa? Preparando tu vehículo para los rigores invernales.

Bastará con sigas el plan de mantenimiento indicado por el fabricante de tu coche. Para empezar, asegúrate de que el aceite y el refrigerante del motor están en buen estado, que el sistema de alumbrado y desempañado de lunas funciona correctamente y sustituye la batería.

– Batería. ¿Se agota y al dar el contacto el coche no responde y no funciona ningún elemento eléctrico? Arranca el coche con unas pinzas y piensa en sustituir la batería cuanto antes.

Evítalo: Para no tener que cambiala antes de tiempo, procura no dejar luces encendidas y que el coche duerma reguardado de la humedad.

– Aceite. Si no está en buen estado o no es adecuado para bajas temperaturas, puede llegar casi a congelarse y se vuelve mucho más denso. Es difícil de detectar, pero lo notarás porque al coche le costará arrancar más de lo habitual. No aceleres fuerte, y deja el motor al menos cinco minutos a ralentí antes de iniciar la marcha. Sustituye el aceite por uno adecuado.

Evítalo: Usa  el tipo de aceite que indica el fabricante de tu coche en el manual de mantenimiento.

– Anticongelante. Si El líquido refrigerante contiene poco anticongelante y, si las temperaturas son muy bajas, se congela. Aumentará su volumen y reventarán las partes internas del motor, manguitos… y la avería es cara.

Evítalo: Sustituye el líquido, como mucho, cada tres años ó 60.000 km. Pide en cada revisión que comprueben que el sistema de refrigeración está en buen estado.

– Alimentación. Giras el contacto y el motor de arranque hace ruido… pero no arranca. Si no logras arrancarlo ni siguiendo el último de los consejos de cómo arrancar un coche en frío, (empujándolo o dejándolo caer por una pendiente), no lo repitas. Puedes saturar al catalizador con gasolina sin quemar, y  lo dañarías.

Evítalo: Lo normal es que esto se deba a un fallo de alimentación o encendido. Con un buen mantenimiento no tendría por qué ocurrir.

– Electrónica. ¿El motor falla? Algún elemento electrónico (un sensor o una conexión) puede haberse humedecido. Normalmente eso se seca y ya está, pero si necesitas usar el coche, es mejor que acudas a un garaje para que lo sequen cuanto antes… Puede que las bujías lancen mal las chispas, o en un momento poco adecuado…

Evítalo: Con un garaje para tu coche… No hay otro modo.

– Aire: ¿Los cristales se empañan con mucha más facilidad y no te dejan ver la carretera?

Evítalo: No hay forma de evitarlo. Se ha estropeado. Puedes bajar las ventanillas de vez en cuando para que el aire frío se desempañe.., pero tendrás que ir al taller a que reparen el sistema de ventilación.

– Termostato: ¿No funciona bien y el motor no alcanza su temperatura normal o se calienta en exceso?

Evítalo: Cambiando el termostato cada cinco años. Si se calienta, la aguja de la temperatura subirá más de lo normal, detente de inmediato. Si no alcanza su temperatura, podrás continuar… pero consumirá hasta un 20% más.

-Juntas y carrocería: ¿Las juntas de goma de las lunas, puertas… se endurecen y degradan y acaba filtrándose el agua dentro del coche? Avisamos: es normal en un coche de más de 10 años.

Evítalo: Aparcando el coche en lugares resguardados del frío intenso y del agua.

– Luces. ¿En invierno las bombillas convencionales se funden con más facilidad? Sí. Y los faros también se ensucian más por el barro.

Evítalo: Es muy complicado, pero puedes aprender a cambiar las bombillas tú mismo (depende del modelo de coche) y ahorrarte el dinero del taller.

– Freno de mano. No suele ocurrir, pero a veces con las bajas temperaturas se forma escarcha, que hará que las pastillas de freno se queden pegadas al disco de freno.

Evítalo: No se puede evitar, pero sí salir del paso sin gastar un euro: Mueve el coche jugando con el embrague, para que esa fuerza rompa la pequeña capa de escarcha. Y listo.

Fuente: Autofacil

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